Viajar por Inglaterra siempre tiene algo especial para cualquier aficionado al automóvil. Pero cuando además trabajas diariamente como perito de automóviles, resulta prácticamente imposible caminar por sus calles sin detener la mirada ante determinados coches.
Durante nuestro reciente viaje por Reino Unido, entre Bristol, Bath, Oxford, Windsor y Londres, encontramos algunos vehículos que merecían una fotografía. De inmortalizarlos se encargaron principalmente mis hijos, Ángel y Pablo, que comparten conmigo la afición por el mundo del motor y no dejaron escapar aquellos coches que llamaban especialmente nuestra atención. Desde auténticos representantes de la industria británica hasta deportivos y superdeportivos mucho menos habituales de ver en nuestras carreteras.
Esta es nuestra pequeña selección.
Lotus Elise: ligereza antes que potencia
Uno de los primeros que llamó nuestra atención fue un Lotus Elise, un automóvil que representa perfectamente una de las grandes filosofías de la industria británica: reducir peso antes que añadir potencia.
Su carrocería compacta, motor situado detrás de los ocupantes y planteamiento radicalmente orientado a la conducción hicieron del Elise uno de los deportivos británicos más reconocibles de las últimas décadas.
Visto actualmente, sorprenden especialmente sus dimensiones. En una época en la que prácticamente todos los automóviles han aumentado de tamaño y peso, el Elise recuerda hasta qué punto puede ser diferente un deportivo concebido alrededor de la ligereza.

Lotus Emira: la evolución de una filosofía
Años de evolución separan al Elise del Lotus Emira, pero encontrarnos ambos durante el viaje permitió comprobar cómo ha cambiado la marca sin abandonar completamente su filosofía.
El Emira es considerablemente más sofisticado y tecnológico, aunque mantiene elementos clásicos de Lotus como el motor central y un chasis pensado especialmente para disfrutar de la conducción.
Las versiones V6 pueden alcanzar los 400 CV, manteniendo una configuración que sigue poniendo el comportamiento dinámico entre sus prioridades.
Encontrar un Lotus en Inglaterra tiene además un significado especial: la marca continúa fabricando sus deportivos en Hethel, donde produce automóviles desde 1966.

Rolls-Royce Spectre: el lujo británico se hace eléctrico
Probablemente uno de los automóviles más llamativos que encontramos durante el viaje fue este Rolls-Royce Spectre.
Y no solamente por sus dimensiones o por la presencia que tiene en persona.
El Spectre ocupa ya un lugar importante en la historia de la marca al ser el primer automóvil totalmente eléctrico producido por Rolls-Royce.
Resulta interesante comprobar cómo una marca tradicionalmente asociada a enormes motores de combustión ha trasladado conceptos como silencio, suavidad y entrega de potencia al vehículo eléctrico.
Curiosamente, Rolls-Royce recuerda que ya en 1900 Charles Rolls consideraba que la propulsión eléctrica podía ser especialmente adecuada para el automóvil por su funcionamiento silencioso y limpio.
Más de un siglo después, aquella idea se ha materializado.

Rolls-Royce clásico: dos épocas de una misma marca
Pocos días después encontramos el contrapunto perfecto al Spectre: un Rolls-Royce clásico en un excelente estado aparente de conservación.
Dos automóviles separados por varias décadas y dos maneras completamente diferentes de conseguir un mismo objetivo: transportar a sus ocupantes con el máximo confort posible.
También es un buen ejemplo de algo que encontramos con frecuencia en Reino Unido: vehículos clásicos que continúan circulando y formando parte del paisaje cotidiano.
Desde el punto de vista pericial, estos automóviles presentan además una particularidad importante. Su valoración no puede realizarse atendiendo únicamente a antigüedad y kilometraje; originalidad, conservación, historial, restauraciones y procedencia pueden modificar enormemente su valor.

Bentley Continental GT: el concepto británico de Gran Turismo
Otro representante de la industria británica que encontramos fue un Bentley Continental GT.
Bentley combina en este modelo dos conceptos aparentemente opuestos: prestaciones propias de un deportivo y el confort necesario para recorrer grandes distancias.
Es precisamente el concepto de Grand Tourer: un automóvil rápido, potente y confortable con el que poder realizar largos recorridos.
Una filosofía que continúa plenamente vigente en las generaciones actuales del Continental GT.

Maserati MC20 Cielo: imposible no detenerse
Entre los automóviles fotografiados durante el viaje, probablemente uno de los más espectaculares sea este Maserati MC20 Cielo.
Su motor V6 Nettuno de 3,0 litros desarrolla 630 CV, permitiéndole acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 2,9 segundos y superar los 320 km/h.
Pero hay algo todavía más llamativo cuando se observa de cerca: sus proporciones.
Con apenas 1,22 metros de altura, una configuración de motor central y una carrocería diseñada alrededor de la aerodinámica, su aspecto resulta radicalmente diferente al de los vehículos que lo rodean.
Encontrarlo aparcado tranquilamente en una calle inglesa hizo inevitable la fotografía.

Porsche 718 Cayman S
También apareció durante el recorrido un Porsche 718 Cayman S, otro automóvil con motor central y uno de los deportivos que mejor representa el equilibrio entre prestaciones y utilización cotidiana.
Frente a modelos mucho más exóticos de esta selección, el Cayman demuestra que no hacen falta necesariamente cifras descomunales de potencia para construir un automóvil especialmente eficaz.
Para un perito también resulta interesante observar cómo coches de este tipo concentran cada vez más tecnología, electrónica y materiales específicos, algo que puede elevar considerablemente el coste de una reparación incluso después de daños aparentemente pequeños.
Precisamente por ello, antes de adquirir un vehículo usado recomendamos realizar una revisión exhaustiva. En Peritgest hemos recopilado las 35 comprobaciones antes de comprar un coche de segunda mano.

El Mini clásico: posiblemente el más británico de todos
Entre Rolls-Royce, Lotus, Bentley y Maserati podría parecer extraño detenernos ante un pequeño Mini clásico.
Pero probablemente sea uno de los coches más importantes de todas estas fotografías.
El Mini consiguió demostrar que un automóvil pequeño podía aprovechar extraordinariamente bien el espacio disponible y convertirse al mismo tiempo en un coche divertido de conducir.
Décadas después continúa siendo inmediatamente reconocible.
Y verlo circulando por Inglaterra, rodeado de vehículos actuales que prácticamente duplican su tamaño, permite apreciar todavía mejor lo pequeño que era el Mini original.

Mucho más que coches caros
Una de las cosas interesantes de viajar es descubrir cómo cambia el parque automovilístico de un país a otro.
En Reino Unido encontramos deportivos, vehículos clásicos y automóviles de lujo que no vemos con tanta frecuencia en España, pero también una cultura del automóvil en la que determinados modelos históricos continúan teniendo una presencia considerable.
Y quizá eso sea lo que más nos llamó la atención.
Porque para quienes trabajamos diariamente inspeccionando vehículos, determinando daños, analizando averías o realizando revisiones precompra, los coches continúan llamándonos la atención incluso cuando estamos de vacaciones.
Esta vez no llevábamos maletín de perito.
Solo el teléfono móvil.
Y estas son algunas de las fotografías que nos trajimos de Inglaterra.
Peritgest Valoraciones Técnicas
Peritación, inspección y valoración técnica de vehículos.